Del asombro de un niño a la magia de un profesional
Transformando lo cotidiano
en extraordinario
Sobre mí
Sí, mi nombre es Álvaro Oreja, y lo de Oreja no es porque tenga una más grande que la otra, que podría ser. Es mi apellido, vamos, cosas de familia. A día de hoy puedo decir que llevo más de media vida en el mundo del ilusionismo, ya que a los 13 años, la magia me atrapó y no me soltó jamás; ni yo a ella.
Pero la magia no es solamente mi mayor pasión, también es mi trabajo y me dedico a compartirla con el mundo de la mejor manera que sé, combinando los mejores trucos con mi particular sentido del humor, eso sí, sin perder nunca la elegancia y el carisma que me caracterizan. Mezclando estos ingredientes, tengo clara mi misión, crear experiencias únicas y sobre todo mágicas. Ya sea actuando para un gran público o en petit comité, siempre trato de usar la magia como herramienta para crear vínculos con los espectadores. Aún me emociono cuando alguien guarda con cariño una carta firmada de algún truco que le hice años atrás, y es que para mí, no hay nada más mágico que poder conectar con las personas a través de este maravilloso y poderoso arte.
Y eso no es todo. Entre actuaciones y ensayos también tengo tiempo para más cosas, una de las que estoy más orgulloso, es la de formar parte de la organización y producción de diversos festivales de magia, como lo son: Una Tona de Màgia, Magikae y La Vila Màgica. Tengo un lema, ¡si hay que hacer algo, que sea lo más mágico posible!
Sí, mi nombre es Álvaro Oreja, y lo de Oreja no es porque tenga una más grande que la otra, que podría ser. Es mi apellido, vamos, cosas de familia. A día de hoy puedo decir que llevo más de media vida en el mundo del ilusionismo, ya que a los 13 años, la magia me atrapó y no me soltó jamás; ni yo a ella.
Pero la magia no es solamente mi mayor pasión, también es mi trabajo y me dedico a compartirla con el mundo de la mejor manera que sé, combinando los mejores trucos con mi particular sentido del humor, eso sí, sin perder nunca la elegancia y el carisma que me caracterizan. Mezclando estos ingredientes, tengo clara mi misión, crear experiencias únicas y sobre todo mágicas. Ya sea actuando para un gran público o en petit comité, siempre trato de usar la magia como herramienta para crear vínculos con los espectadores. Aún me emociono cuando alguien guarda con cariño una carta firmada de algún truco que le hice años atrás, y es que para mí, no hay nada más mágico que poder conectar con las personas a través de este maravilloso y poderoso arte.
Y eso no es todo. Entre actuaciones y ensayos también tengo tiempo para más cosas, una de las que estoy más orgulloso, es la de formar parte de la organización y producción de diversos festivales de magia, como lo son: Una Tona de Màgia, Magikae y La Vila Màgica. Tengo un lema, ¡si hay que hacer algo, que sea lo más mágico posible!
¿Qué me inspira?
Conectar con las personas
Para mí, la magia no solo se trata de hacer trucos, sino de conseguir que el público se sienta parte del espectáculo. Quiero que se sorprendan, se rían y se lleven un recuerdo único.
Que cada evento sea único
No creo en las fórmulas. Cada evento tiene su propio ritmo, y mi magia se adapta a él. Ya sea una cena de empresa, un cumpleaños o un taller para niños, siempre busco crear algo auténtico y especial.
Ver magia en cada ocasión
Cada momento tiene el potencial de ser mágico. Mi trabajo es ver esa oportunidad y aprovecharla al máximo. No importa el evento, siempre puedo darle un toque original y memorable.